miércoles, 26 de noviembre de 2014

El protagonista de Gremlins lamenta haber abandonado Hollywood


Cuando lo vimos por primera vez interpretando a Billy Peltzer en Gremlins,  Zach Galligan contaba tan solo con 19 años. Tras aquel gran éxito de taquilla, el actor protagonizó la secuela de la película de Joe Dante pero desde entonces, poco se ha visto de él en la pantalla.

En estos momentos, Galligan tiene 50 años y en una entrevista a The Daily Mail explicó por qué desapareció tan rápidamente. Tras la primera película, en 1984, decidió tomarse un descanso para poder acudir a la universidad de Columbia, dado que sus padres querían que tuviese “un oficio más estable”. Para ello tuvo que mudarse a Nueva York y está convencido de que este traslado le cerró muchas puertas.

“Tres años en una eternidad en Hollywood. Si tu carrera despega en Los Angeles, lo notas porque la gente con la que competías hasta entonces por un papel empieza a competir contigo”. Este actor consiguió el protagonista de Gremlins a pesar de que se habían presentado a los castings Kevin Bacon, Emilio Estevez y  Judd Nelson. Sin embargo, esa suerte no le acompañó más adelante.

Galligan quiso optar al personaje protagonista de Regreso al futuro cuando estaba en la universidad y lo tuvo que hacer a distancia, enviando una cinta con su prueba por correo.  “No hay nada que sustituya estar presente en el lugar y que la gente que está en la habitación sienta tu fuerza durante la prueba. Es muy difícil superar eso”, declara el intérprete para explicar cómo le perjudicó la distancia en aquel momento.

Regresó en 1988 para rodar Gremlins 2: la nueva generación, pero esta nueva comedia no obtuvo el éxito de la primera. Así que Galligan pasó los siguientes doce años tratando de conseguir una nueva oportunidad. “Me pasaba los días esperando que me llamasen para un cásting, entrenando en el gimnasio y saliendo de fiesta”, asegura. “En los noventa tuve una revelación: a lo mejor me divertí demasiado. Tal vez debí trabajar más y salir menos, pero no me arrepiento de los doce años que pasé en Los Angeles”.

Zach se lamenta de no haberse trasladado Hollywood inmediatamente después del éxito de Gremlins, aunque también teme haber seguido los pasos de algunos colegas de profesión que vivieron tiempos muy duros haciendo pruebas y optando a papeles, y hasta piensa que podría haber muerto como River Phoenix.
Pero de lo que sí se arrepiente es de no haber salido con su coprotagonista Phoebe Cates, que más adelante se casó con Kevin Kline en 1989. “Me gustaba mucho Phoebe, ¿pero a quién no? Nunca salimos juntos, pero éramos buenos amigos”. A lo que agrega: “Ella era modelo a los 17 años y era muy sofisticada y yo apenas estaba comenzando a entrar en el mundo adulto... le gustaban los tíos maduros, no me extraña que se casase con Kevin Kline que tiene 15 años más que ella”.

A pesar de que este enamoramiento adolescente no le sirvió para conseguir una cita con la joven, sí le fue muy útil a la hora de obtener el papel en Gremlins: “recientemente me he enterado de que mi fascinación era tan evidente que eso me hizo ganarme el papel. Steven Spielberg se dio cuenta durante el casting y dijo: ‘¡Mira esto, ya está enamorado de ella! No necesitamos probar a nadie más”.