miércoles, 4 de enero de 2017

Gareth Edwards explica por qué algunas escenas del tráiler no aparecen en la película


Rogue One: Una historia de Star Wars se ha convertido en una de las películas más taquilleras del 2016 tras recaudar 800 millones de dólares en menos de un mes. A pesar de su éxito, el 'spin-off' de La Guerra de las Galaxias ha generado polémica al no utilizar los clásicos títulos introductorios de la saga y al mostrar escenas promocionales no incluidas en la cinta. Su director, Gareth Edwards, ha decidido explicar el porqué de estas decisiones en una entrevista con Empire -recogida por CBM-.

No es la primera vez que Edwards explica que el prólogo inicial de Rogue One sirve para suplir los míticos títulos inventados por Dan Perri hace 40 años. Durante el encuentro, el director ha añadido que esto se debe a que es "una película independiente y no forma parte de la saga", aunque al comienzo del proyecto las 'letritas' sí fueron incluidas en el guion.

Por otro lado, el uso de imágenes inéditas en el tráiler se debería a la importancia de la promoción de la película. Edwards ha destacado que esto es algo natural en el negocio de la industria cinematográfica: "Hubo un pequeño proceso en el que redefinimos el tercer acto por algunos momentos y planos específicos, por lo que algunas cosas se desecharon. Después, lo que ocurrió es que al departamento de marketing le encantaron esos planos y dijeron: '¡Necesitamos usar eso!'".

Cuando les dije: 'Bueno, eso no ha sido usado en la película', ellos contestaron: 'Está bien, eso es lo que hacemos en marketing, utilizamos lo mejor de todo lo que hayas hecho'. Así que al final piensas: 'Sé que eso no está en la película, pero sí mantiene el espíritu de lo que hay en ella".

La decisión de utilizar material que los espectadores no podrán disfrutar en la gran pantalla está ligada a una acción publicitaria. Rogue One no ha sufrido las mismas consecuencias que otras grandes producciones como Escuadrón suicida. Cuando la cinta centrada en los antihéroes de DC llegó a las salas de cine, un fanático demandó a Warner Bros. por publicidad engañosa al no haber especificado que las escenas del adelanto no serían incluidas en la película.