miércoles, 1 de abril de 2015

El rodaje de Piratas 5 se retrasa más de lo previsto por una lesión de Johnny Depp


El film de Espen Sandberg y Joachim Ronning Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales ya se rueda en Australia, más concretamente en Queensland, con Johnny Depp en el papel principal una vez más. Pero el día 10 de este mes, el protagonista fue trasladado a un hospital estadounidense tras lastimarse una mano fuera del set y los productores habían asegurado que el impacto en el rodaje sería mínimo.

No obstante, ahora se ha dado a conocer que la lesión ha provocado un retraso mayor de lo previsto y que la filmación no se retomará hasta el 15 de abril. El parón se prolongará durante cuatro semanas, debido a que ha sido necesario implantarle un clavo a Depp en la mano y el actor necesitará recuperación para volver a meterse en la piel de Jack Sparrow.

Tras el traslado de Depp producido a principios de marzo, la filmación continuó con escenas en las que no era necesaria la presencia del protagonista. Sin embargo, en la actualidad ya no se pueden ajustar más las fechas.

Esto significa que el equipo de 400 personas que trabaja en las localizaciones se mantiene a la espera. Una fuente cercana a Fairfax Media comunicó que “aproximadamente la mitad del equipo de 400 personas que suponemos que trabaja en el film recibió la comunicación el jueves pasado de que no habría más trabajo durante las próximas dos semanas”.


La película de por sí era una superproducción incluso para los estándares de Disney o de su productor Jerry Bruckheimer y es la producción más cara que se ha llevado a cabo hasta la fecha en Australia. Pero este retraso aumentará en gran medida los costes.

Una vez se reanude el rodaje, quedarán 14 semanas de trabajo para completar la filmación de Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales, que se estrenará, si todo sigue adelante, el 7 de julio de 2017.

Curiosamente, Harrison Ford también sufrió una lesión en una mano durante el rodaje del Episodio VI de Star Wars, provocando un pequeño retraso y la necesidad de un reajuste del plan de producción de El despertar de la fuerza. Se podría acabar pensando que existe algún tipo de maldición que afecte a los protagonistas de las grandes superproducciones, hiriendo siempre sus manos.