martes, 13 de octubre de 2015

El País:El padre y el villano más odiado


¿Quién es el creador de un personaje de cine? ¿El guionista, el director, el actor? Para un español, el recuerdo de Darth Vader nace tanto de su poderosa presencia, su físico rotundo, como de la voz de su doblador al castellano, Constantino Romero. Para el resto del mundo, Darth Vader habla con el tono del actor James Earl Jones. Sin embargo, hasta Jones ha reconocido que él era un efecto sonoro más añadido al villano, junto con esa respiración especial, lograda por el responsable de los efectos sonoros de La guerra de las galaxias al grabarse a sí mismo inhalando y exhalando en una máscara de submarinista. Así pues, ¿quién es Darth Vader? Pues la persona que le dio su cuerpo, el actor y culturista inglés David Prowse, del que muy poca gente conoce su rostro.

Marcos Cabotá es un cineasta mallorquín fanático del mundo Star wars. En el documental I am your father, presentado en el festival de Sitges, Cabotá, junto con el codirector Toni Bestard, decidió reparar una injusticia mítica, la que robó la posibilidad de que el público de todo el mundo viera la cara de Prowse. Porque el rostro de Vader que asoma tras la máscara en el momento de su muerte en El retorno del Jedi no es el de Prowse, sino el de otro intérprete: Sebastian Shaw. El equipo de LucasFilms decidió rodar su fallecimiento a escondidas de Prowse tras varios desencuentros que desembocaron en la nula relación actual entre el actor y la productora, que nunca le ha invitado a una convención oficial de Star Wars. “Ellos siempre creyeron que yo filtré a la prensa la muerte de mi personaje”. En el documental, los cineastas encontraron al autor del artículo en cuestión, quien explica que Prowse no fue quien le dio la información.

Pero la cosa no es tan sencilla. Prowse siempre tuvo fama de irse de la lengua con los periodistas. Lucas no usó su voz por su marcado acento de Bristol, donde nació en 1935. Según iban pasando los rodajes, la relación entre la productora y el actor se fue tensando. “No creo que ya nunca se arregle el desencuentro”, cuenta el actor en Sitges. “Para mí el documental es sencillamente un homenaje a mi trabajo, del que me siento muy orgulloso, y el reflejo de una injusticia. Pero sospecho que la situación nunca cambiará”. Actualmente Prowse va de convención en convención de amantes del cine fantástico y de los cómics, ganándose la vida firmando autógrafos, casi todos ellos encima de fotos de Darth Vader… que generan ingresos por derechos intelectuales a LucasFilms.

Prowse ya había trabajado previamente en películas y series de televisión gracias a su gran altura y a su musculatura, pero su cara solo se pudo ver en La naranja mecánica y en una campaña de seguridad vial, en la que daba vida al Green Cross Code man, un gigante que enseñaba a cruzar bien a los niños, por el que recibió una condecoración de Isabel II.

En I am your father, los cineastas españoles se marcan un triple salto mortal y rodaron de nuevo la muerte de Darth Vader, pero con Prowse. LucasFilms ha prohibido expresamente su difusión y en el documental apenas se ve el proceso de filmación y de exhibición en un único pase en una sala madrileña. “Detrás de su poderosa presencia hay un alma dolida por la injusticia de robarle el reconocimiento que merecía”, cuenta Cabotá. Prowse, que arrastra ya diversos problemas físicos, revela la felicidad que sintió ante el documental. “Eso mitiga algo la pena”.