lunes, 19 de septiembre de 2016

‘Mad Max: Furia en la carretera’ podría tener una precuela en desarrollo


Mad Max: Furia en la carretera fue la gran sorpresa del año pasado y triunfó en la pasada edición de los Oscar llevándose seis galardones. El filme protagonizado por Charlize Theron y Tom Hardy dejó boquiabiertos a los seguidores de esta mítica trilogía dirigida por George Miller (Babe, el cerdito valiente) y, además consiguió que las nuevas generaciones se acercasen y conociesen el universo de Imperator Furiosa. Ahora, según apunta la página de Herald Sun, los fans podrían estar de enhorabuena, ya que Mad Max podría contar con una precuela contando el trasfondo de Furiosa.

Al terminar de grabar Mad Max: Furia en la carretera, George Miller afirmó que contaba con material suficiente para hacer dos películas más, pero mientras se encontraba en la promoción de esta cinta contó que le gustaría “hacer una película más pequeña que no se basara en los efectos especiales antes de abordar una nueva entrega de la franquicia de Mad Max”. Sin embargo, según informa Herald Sun, una fuente cercana al ‘set’ ha comentado que podría haber una precuela titulada Mad Max: The Wasteland y, supuestamente, sus preparativos “podrían comenzar antes de que finalizase el año”.


La supuesta precuela de Mad Max

Pero, ¿de qué trataría Mad Max: The Wasteland?, según informa esta fuente se centraría en la historia de fondo que acompaña a Imperator Furiosa, el personaje interpretado por la oscarizada Charlize Theron. Además, sabemos que Tom Hardy ya ha firmado por varias películas de la franquicia de Mad Max, así que es muy probable que le veamos en esta supuesta precuela.

De producirse esta nueva película, la grabación tendría lugar en el estudio Broken Hill Film, el quinto estudio más grande de Australia, ya que Furia en la carretera iba a grabarse allí en un principio, pero una inesperada e inusual lluvia en el desierto australiano -hacía quince años que no llovía por aquella zona- causó que brotaran flores silvestres creando un paisaje nada adecuado para el universo seco y de fuego de las películas de Miller. Esto provocó que la producción tuviera que marcharse y grabar en el suroeste de África, en Namibia.