lunes, 27 de marzo de 2017

¿Qué tiene el parque de Harry Potter para ser más recomendables que el Museo Británico?


Ni el Big Ben ni el Museo Británico ni el Castillo de Edimburgo. Los usuarios de Trip Advisor (el sitio online de reseñas de viajes más grande del mundo) sitúan en el número uno de lugares más recomendables para visitar en Reino Unido -repetimos, en Reino Unido, es decir, en todo el país- los Warner Bros Studios Tour London. O, lo que es lo mismo, el parque temático de la saga de películas de Harry Potter, que se encuentra a 32 kilómetros de Londres y cuya entrada más básica cuesta 39 libras, unos 45 euros. 

Los siete libros de Harry Potter han vendido 450 millones de ejemplares y las ocho películas -recordemos que el último libro se dividió en dos cintas- han recaudado 7.700 millones de dólares (unos 7.000 de euros). Así que es obvio que los fanáticos del niño mago son muchos y se reparten por cualquiera de los 200 países en los que los ejemplares de J.K. Rowling llegaron a las librerías.
Ellos, los que secretamente han esperado una carta de aceptación de Hogwarts que nunca les llegó, acallan la frustración y alimentan su fervor en un recorrido de unas tres hora y media en el que pueden encontrar -casi- todo lo que tenga que ver con Potter. "Increíble", "Visita obligada", "Mágico" o directamente "el paraíso" son algunas de las opiniones sobre este parque y no son solo acérrimos seguidores del niño mago. "Si eres un fan de Harry Potter, no hay nada que decir, tienes que ir sí o sí. Es bastante caro, sí, pero no lo olvidarás en la vida. Si te gusta y no eres tan fan, también te gustará, es una pasada", sentencia un usuario. 

El gran comedor de Hogwarts, la cabaña de Hagrid, el despacho de Dumbledore, la sala común de Gryffindor o el callejón Diagon. Son algunos de los escenarios que pueden verse milimetrados al detalle en este parque temático. Por ejemplo, en el comedor aparecen figuras con los uniformes de las cuatro casas de Hogwarts -Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw y Slytherin-, en el despacho del director hay multitud de libros -muchos de ellos, son guías telefónicas encuadernadas en cuero viejo- y el telescopio de Dumbledore que, aunque apenas puede verse en las películas, es uno de los objetos más caros.

Y, como uno de los platos fuertes, la vieja máquina de vapor británica nº 5972 "Olton Hall" que, con sus 78 años, ha sido el Expreso de Hogwarts en todas las películas de la saga. Sin olvidar, la impresionante maqueta a escala de Hogwarts para los planos exteriores. Pero no sólo de decorados vive este parque temático. Pueden verse algunas de las criaturas que fuimos conociendo en la pantalla, como la araña Aragog, manejada por 15 técnicos, que medía más de 5 metros de largo, y se fabricó a mano con pelo de yak, sisal y cáñamo de escobas; o el hipogrifo BuckBeat.

Así como elementos del rodaje como varitas, el giratiempos de Hermione o montañas de pociones que, lo sentimos, son solo atrezzo. Lo que sí se puede probar es la cerveza de mantequilla, que según las propias opiniones de los viajeros en Trip Advisor no es precisamente lo más delicioso que puede comerse en el universo de Hogwarts. Pero, ya que estás aquí, cómo irse sin probarla. Eso sí, previo pago de cuatro libras -4,6 euros- con taza de recuerdo y dos -2,3 euros- en vaso de plástico.

Este inmenso y lucrativo parque temático se abrió en marzo de 2012, después de que terminase el rodaje de la última de las películas de la saga, y en estos cinco años, las opiniones en Trip Advisor de más de 28.200 personas lo han alzado al lugar más recomendable para visitar en Reino Unido.