viernes, 13 de junio de 2014

Viggo Mortensen se desprende de su imagen de héroe hollywoodense en `Las dos caras de enero´


En el imaginario colectivo Viggo Mortensen es y seguirá siendo el Aragorn de El señor de los anillos, papel que le lanzó al estrellato. Pero si hay algo que queda patente en las últimas elecciones del actor es la vocación de romper con su imagen de noble héroe (que de alguna forma perpetuó enAlatriste) para meterse en la piel de personajes más oscuros.

El primero que le permitió darle este giro a su carrera y a su imagen fue David Cronenberg, con quien ha formado uno de los tándem más productivos del cine contemporáneo. El actor alumbró la mejor etapa en la filmografía del cineasta gracias a obras maestras como Una historia de violencia y Promesas del Este. Su última colaboración juntos fue la también interesante Un método peligroso, donde encarnó a Freud. 

Aunque Viggo (que tiene genes daneses, nació en Nueva York y se crió en Argentina) ha seguido explorando las tinieblas del ser humano en filmes como La carretera o Good, donde se metió en la piel de un profesor que simpatiza con el nazismo. ¿Existe acaso mayor encarnación del mal absoluto? 

Actualmente el intérprete es actualidad porque este viernes estrena en nuestro país Las dos caras de enero, una adaptación de la novela de Patricia Highsmith que supone el debut en la dirección de Hossein Amini. En ella interpreta a un adinerado señor de apariencia pulcra que está de vacaciones en Grecia con su esposa (Kirsten Dunst), pero tras matar a un policía por error empieza a emerger su verdadera naturaleza y toda la verdad sobre su pasado. 

El filme, que recoge a la perfección la esencia y las constantes del universo de la escritora, nos ofrece uno de los mejores trabajos de Mortensen. El actor realiza un tour de force que refleja a la perfección la ambigüedad y la lenta degradación moral de un personaje lleno de secretos y claroscuros. Su presencia y su caracterización de galán al estilo de los 60 nos trae a la mente a Cary Grant o James Stewart, los dos actores hitchcokianos por excelencia.

La gran pregunta que nos surge tras este trabajo es hacía dónde derivará la carrera del actor. Su único proyecto a la vista es el estreno del drama argentino Jauja, de Lisandro Alonso, que ganó el premio de la crítica en el último festival de Cannes. Si a esto le sumamos que lleva media década sin hacer una película norteamericana y que hace poco criticó el gusto por lo digital de Peter Jacksonpodríamos afirmar que el actor se ha cansado, definitivamente, de Hollywood.