viernes, 4 de septiembre de 2015

Steven Spielberg augura el fin de los superhéroes mientras hace millones con los dinosaurios


Hace años que Spielberg se ganó el título del Rey Midas de Hollywood. Sus películas, dirigidas y producidas, han recaudado más de 12 mil millones de dólares en todo el mundo mientras suma tres premios Oscar y otras doce nominaciones a sus espaldas. Con semejante currículo, su opinión tiene peso en la industria y ahora, tal Nostradamus, el director se ha animado a dar su pronóstico para el futuro del género de superhéroes.

El boom de los personajes de comics lleva varios años acaparando las recaudaciones de taquilla, y los estudios no dejan de expandir sus planes hasta el punto de apostar su economía durante cinco años más. Pero Spielberg, que por cierto jamás ha dirigido una película de superhéroes (aunque Indiana Jones y su habilidad con el látigo poco tienen de simple mortal), cree que el género “desaparecerá como lo hizo el western”.

Durante una charla con The AP ante el estreno de su próxima película El puente de los espías, le preguntaron su opinión sobre el género dominante de los últimos años, a lo que Spielberg respondió: “Por supuesto, ahora mismo el cine de superhéroes está vivo y próspero. Solo digo que estos ciclos tienen un tiempo limitado en la cultura popular. Llegará el día en que las historias mitológicas serán reemplazadas por otro género que posiblemente algún joven cineasta esté pensando en descubrir para todos nosotros”.

La comparación del director de Tiburón con el western tiene su lógica. Desde comienzos del siglo XX hasta los años 60, el género vivió, murió y revivió en varias ocasiones gracias a directores como John Ford y actores como John Wayne que dejaron su sello en la historia del cine con este tipo de películas. Pero un día se dejaron de hacer. El público se cansó y pasó a interesarse por historias diferentes. Y el género decayó. 

Spielberg augura que lo mismo sucederá con el cine de superhéroes y es probable que así sea. Tarde o temprano, el público se cansará de las historias de protagonistas con poderes imposibles tal y como ocurrió con el western o la prolífica vida que tuvo el género catástrofe a finales de los 90. Curiosamente, estamos en una época en la que probablemente estemos empezando a vivir ese decaimiento. La cartelera de 2015 era una de las más esperadas y temidas por los financieros debido a la cantidad de blockbusters planificados. Jurassic World, Minions, Cincuenta sombras de Grey, Mad Max: Fury Road, Inside Out y Misión Imposible: Nación Secreta han sido los grandes taquillazos hasta ahora, y ninguna de ellas se basa en comics. La única excepción ha sido Avengers: La era de Ultrón con una recaudación de 1.399 millones en todo el mundo, pero la segunda apuesta de Marvel del año, Ant-Man, no causó el furor esperado (369 millones) mientras Cuatro Fantásticos apenas recaudó 146 millones, siendo una de las pérdidas más sonadas de mitad de año.

Lo que está claro es que el comentario de Spielberg no es una crítica, sino una opinión de un hombre de 68 años que ha sabido mantenerse en la industria mejor que ninguno. Ha amasado una fortuna valorada en 7 mil millones y no necesita a los superhéroes. Sin ir más lejos, recientemente se ha dado a conocer que solo por ser el productor de Jurassic World se llevó a casa un “porcentaje de las ganancias de taquilla por valor a decenas de millones de dólares”. El ciclo llegará a su fin en algún momento, la incógnita sería cuándo y con qué. Quizás vuelvan los aliens, resurja el cine bélico o hasta renazca el western ahora que Quentin Tarantino lo devolverá a las pantallas en 2016 con The Hateful Eight mientras meses más tarde llegará el remake de Los siete magníficos, aquel clásico de Steve McQueen. Sea como fuere, Fox, Warner, Sony y Disney siguen adelante con sus planes para traernos películas que han creado muchísima expectación como Suicide Squad, Deadpool y Batman V Superman: Dawn of Justice, mientras Wonder Woman, Doctor Extraño, Spider-Man, Aquaman y muchos otros esperan disfrutar de su momento de gloria. Si el pronóstico de Spielberg se cumple antes de lo esperado, ¿llegarán a tiempo?