viernes, 5 de agosto de 2016

Buscando a Indiana Jones en Almería


Hablar de Almería es hablar de cine pues los decorados que hay son naturales con el máximo de horas de sol de la península y, por ello, todo un lujo para rodar películas. Si ahora ha sido juego de Tronos la última superproducción que ha puesto a esta tierra en el candelero, no hay que olvidar los míticos largometrajes que han tenido su firma en Almeria.

Indiana Jones puede ser la mejor excusa para hacer una ruta por Cabo de Gata y Tabernas en la que tendremos estos puntos que no debemos pasar por alto:

Mónsul: la playa de las gaviotas 
Sean Connery (Indiana Jones padre) se le ocurre la idea genial de  espantar una bandada de gaviotas para deshacerse de una avioneta que les acecha peligrosamente …un escena esta que seguro tenemos grabada en nuestra corteza cerebral a golpe de escoplo y que podemos rememorar si vamos a Mónsul, la playa estrella de Cabo de Gata y ya es decir mucho.

Desde su peñasco con forma de tortuga, producto de una brutal explosión volcánica que desparramó de rocas la costa y que es el símbolo de la pureza del Parque Natural, podremos contemplar al atardecer una de la puesta de sol mas espectaculares que podamos tener en la península y sin partirnos la crisma, pues es sencillo su ascensión(siempre teniendo cuidado, claro…) Mónsul también dispone de una duna que separa de otras calas cercanas, como la de Barronal, una gozada en todos los sentidos. 

Las minas de Rodalquilar 
Una de las escenas más espectaculares es cuando el avión se mete por el túnel en una persecución. En el Cerro del Cinto, principal cantera de oro de este poblado minero, fue el lugar en el que el director Steven Spielberg hizo estallar un avión nazi en la tercera saga de Indiana Jones, concretamente en el hoyo 15. Para llegar allí, deberemos andar desde los restos de las instalaciones mineras y andar dos kilómetros en un camino de tierra lleno de historia minera. Es una buena excusa, pues, para acercarse por Rodalquilar y visitar su Casa de los Volcanes, todo un paseo por las entrañas de la geología  y el Jardín de los Albardinales, un espacio botánico para conocer las especies de la zona. Por supuesto, el playazo es el premio a tanta caminata y así poder disfrutar de una playa muy apreciada por los bañistas.

Persecución en la rambla 
En la película de Indiana Jones, otro de los momentos mas espeluznantes es la percusión del blindado por unas ramblas desérticas. Una de las elegidas fue la del Búho, muy fácil de llegar  pues es la misma entrada desde la N-340 a Fort Bravo pero en vez de seguir por su rambla cogemos la de la derecha y encontrarnos con ese escenario natural que enamoró a Spielberg. ¡Ah, un premio para el que vea la gran roca con forma de tortuga! Ir allí también nos puede dar paso a visitar cualquiera de los parques temáticos con genuino sabor de western como Mini Hollywood.

Un palacio oriental en Almería 
El patio de la Escuela de Artes de la capital almeriense se transformó para la película en el palacio de Hatay, con sus palmeras y toques orientales que, gracias a la magia del cine, lo hace creíble hasta que por la puerta entrara un Rolls Royce! En Almería también sale la vista de  la Alcazaba desde la calle Almanzor y es una buena ocasión par visitar esta fortificación creada por Abderramán III y que cuenta con más de 43000 metros cuadrados.

Iskenderun-Guadix 
En la vecina y casi hermana localidad granadina de Guadix su coqueta estación se transformó en parada ferroviaria de un sultanato oriental con sus camellos y su vapor incluido. Una locomotora que milagrosamente se conserva a la espera de volver a echar a andar por el trazado centenario d e la linea Linares- Almería.